dijous, 15 d’abril de 2010

Nada cambia

Durante este curso hemos ido reuniéndonos de manera periódica con el antiguo regidor de Educación, Rafael Bellido, con el que hacíamos seguimiento de los avances en los temas del 0-3 en la ciudad. Después del cambio de gobierno nos reunimos con la nueva regidora de Educación, Esther González, a la que muchos conoceréis porque asistía de manera regular a las reuniones de la Asociació. En esta primera reunión, Esther nos comunicó que ya se había decidido cuál sería el nuevo modelo de gestión del 0-3 en Cerdanyola, y que el nuevo gobierno apostaba por la gestión indirecta, apoyados por la experiencia positiva de Montflorit. También nos anunció que se estaba definiendo un marco educativo para el 0-3 con la ayuda de l@s teóric@s del ICE, y que en este proceso de definición se analizaban todos los aspectos de funcionamiento de las llars d’infants, desde los puramente asistenciales hasta los pedagógicos, pasando por los que afectan a la conciliación de la vida familiar y laboral y los económicos. Y que, ceñidos a este marco “educativo”, sería que cómo tendría que trabajar la/s empresa/s a las que se les adjudicará la gestión de Cordelles y Montflorit. Este marco educativo no está acabado, por lo que las empresas que se presenten a concurso no lo van a conocer, y no van a saber cómo les puede condicionar. Las familias tampoco.

En el pleno del mes pasado se aprobaron las bases del nuevo servicio de escola bressol. Para el pleno de este mes, Esther espera poder llevar el pliego de condiciones del concurso para que sea aprobado. En el mejor de los casos, justo antes del inicio del curso, en Septiembre, se conocerá quién gestionará Cordelles y/o Montflorit.

La semana pasada tuvo lugar en la escuela Cordelles una reunión con las familias para informarlas de este cambio. Vino Esther, como regidora, y Roser Alcaraz, como técnico responsable del 0-3 en Cerdanyola. Empezaron la reunión explicando cómo se asumió la gestión de Cordelles y porqué se había llevado directamente su funcionamiento desde la regidoría, y que también existía Montflorit con un modelo de gestión indirecto. Que era necesario unificarlos y que con la gestión indirecta se unificaban. Luego nos intentó explicar que el cambio de modelo de gestión no implicaba cambios en el funcionamiento de la escuela, que todo seguía igual. Que el cambio se basaba en que, en vez de pagar la nómina el ayuntamiento a l@s maestr@s, la pagaría la empresa que ganara el concurso; y que las familias, en vez de pagar la cuota al ayuntamiento, se la pagarían a esta empresa. Así lo presentaron. Y luego empezaron las preguntas.
Cuando acabamos la reunión supimos que nos habían querido engañar, ya que la escuela no funcionará igual. Sobre el horario de atención de las maestr@s a los niñ@s no supieron decirnos, por lo que no sabemos a ciencia cierta cuanto tiempo y en qué horario se solaparán, sólo que no será de 9 a 17h. Del equipo educativo, se reduce en dos personas, las maestras de soporte. En cada aula habrá dos personas, pero el servicio de canguraje lo hacen las mismas personas que estarán con lo niñ@s en horario “lectivo”, por lo que habrá aulas en las que el tiempo de solapamiento de l@s maestr@s será escaso; pero no supieron decirnos si serían las misma aulas o no todo el curso. No habrá maestr@s de soporte para cubrir bajas, vacaciones, permisos, indisposiciones, etc.... entonces, ¿habrá un reguero de personas desconocidas para los niños, para cubrir todo este absentismo? ¿o no habrá nadie? ¿Habrá alguien responsable de vigilar las entradas y salidas de los niñ@s? Cada aula, a las horas de entrar y salir de los peques, tendrá un solo maestro con ellos, ¿cómo habrán pensado que se va han hacer las entradas y salidas? Esperemos que a ninguno de los chiquitines haya que llevarlos a cambiar o al lavabo en el tiempo en el que l@s maestr@s esten sol@s, porque cómo no podrán dejar el aula vacía y no hay soporte …. Desde luego se acabó la música, ¿o cada maestro hará la suya?
El otro cambio “que no se produce” es el de la permanencia del equipo educativo. No hay ninguna garantía de que, salvo las dos plazas que desaparecen, el resto del equipo permanezca.
Está la voluntad de la regidoría de que no cambie, pero nada más que eso. Según ella, en Cordelles no era posible imponer la subrogación del personal en el pliego de condiciones, y por lo tanto no lo imponen. Cómo el pliego de condiciones del concurso es el mismo para las dos escuelas, en Montflorit tampoco será obligado por la empresa entrante contratar al mismo personal. “Tampoco cambia” el servicio de comedor, sólo “lo hará otra empresa distinta a Scolarest” (en esto al menos, en Cordelles, será difícil que la escuela salga perdiendo, pero en Montflorit, habrá que verlo). Como no-cambios positivos, que estos sí se acordaron de contarlos sin que nadie tuviera que preguntarlo, están que se exige un titulad@ en magisterio infantil por nivel (tres en cada escuela), y que se impone que el personal cobre a razón del convenio de la Generalitat, para evitar la “fuga” a los ciclos de 3-6, y así asegurar la calidad.
Y creo que no me dejo ningún no-cambio sin contar. Sobre los que no se nos ocurrió preguntar tampoco sabemos mucho más. Pero los no-cambios son para Cordelles y Montflorit, que para eso se unifica la gestión.
Para familias como la mía, con un bebé al que matricular, se repetirá la incertidumbre de tener que optar por una escuela pública de la que no me han podido explicar nada de su funcionamiento. Para otras, como nos pasó a la mayoría hace dos años, la decisión será si mantiene o no a sus hij@s en un centro del que sólo saben seguro que tendrá el mismo horario de apertura que tienen ahora, y cuál es su dirección. Pero el hecho de que intenten ocultar la verdad en una reunión con las familias…. me parece, francamente, muy feo.

Una vez más, no será en Educación en lo que este gobierno priorice sus inversiones. Ya sabemos por qué, en la carta de presentación de la nueva alcaldesa, no hubo ninguna referencia a la Educación cuando se enumeraban las prioridades.


Julia Pozo